Prueba: Kawasaki J125, la scooter “deportiva”

Probamos la Kawasaki J125, el scooter más pequeño de la marca japonesa. Nos ha dejado muy buen sabor de boca en un segmento en el que Kawasaki  está ofreciendo alta calidad a muy buen precio.

Recogemos la unidad de prueba en Centromoto, concesionario oficial Kawasaki

Lo primero que llama la atención es su tamaño: parece una 300 cc en lugar de una “octavo de litro”; lo segundo es que  al subirnos en ella resulta muy ligera y maniobrable. Tiene una pinta muy resultona, la verdad. Llaman la atención sus generosos neumáticos y sobre todo, que viene equipada con ABS.

Tras las explicaciones básicas sobre el funcionamiento introducimos la llave en el contacto, quitamos la pata de cabra, presionamos suavemente el freno y pulsamos la ignición. Primera impresión: ¿ha arrancado? Es silenciosa y el zumbido es muy agradable, nada metálico. Segunda sorpresa… Ya hay algo roto. ¿Qué es esa luz naranja en el cuadro? Ah, sí…el ABS, nada menos. Esta “chiquitina” de 125 centímetros cúbicos equipa ABS de serie y además funciona muy bien.

Una vez sentados en la moto lo primero que nos sorprende es la altura al suelo. No es una scooter bajita, y una vez encontrada la postura, la sensación con los ojos cerrados, es de estar sentados en una moto. Porque la J125 es realmente una moto que ofrece detalles muy prácticos de scooter, como la guantera de la izquierda del manillar, que da espacio suficiente para un smartphone de medidas estándar y que cuenta con tomas de mechero y USB para la carga y alimentación de dispositivos. El espacio del cofre bajo el asiento ofrece espacio más que suficiente para un casco integral.

Decidimos darnos un paseo urbano, teniendo en cuenta el carácter eminentemente práctico para el cual está diseñada.  Cruzamos Palma a buen ritmo. La moto se comporta impecablemente y su altura la hace ágil como un ratón. La salida de los semáforos es mucho más fulgurante de lo que cabría esperar en una 125 cc, a la vez que silenciosa. Muy acertado.

Los generosos neumáticos hacen que la J 125 se sienta realmente aplomada, e incluso te invita a tumbar un poco más de lo que deberías hacerlo con una scooter…y lo hace muy bien. Mantiene la trayectoria sin flaneos y su contenido peso ayuda a los cambios de apoyo. Se nota que es una Kawasaki.

Ya os hemos dicho que el ABS funciona y bien

Para comprobar el funcionamiento del ABS no tenemos más que apurar un poquito la frenada a la entrada de una rotonda , y pronto nos damos cuenta de que va a resultar un aliado muy útil, especialmente en mojado.

Nos situamos  en la posición del acompañante para hacernos a la idea de la comodidad y a primera vista se percibe que  las estriberas son evidentemente de moto, no se integran en el carenado, pero hemos de decir, en honor a la verdad, que una vez sentados en posición de acompañante la sensación es muy muy buena, posición cómoda y relajada, ligeramente más elevada que el piloto, como en una moto de más entidad.

En definitiva:

La J125 es una buena opción si buscamos una scooter urbana de precio contenido (3.699 euros, matriculada y con seguro a terceros incluido) pero con estándares de calidad japoneses. Es muy ágil, rápida para ser una 125 cc y podemos rodar con total tranquilidad a velocidades legales por cualquier vía, sin abusar de las vías rápidas.