Prueba: SEAT Ateca 1.6 TDI 115 cv

El SEAT Ateca es un coche especial para la marca española, ya que se trata de su primer SUV (todocamino), y aparece en un momento en el que este segmento está muy en boga.

La unidad de prueba, cedida por el concesionario oficial SEAT Blau Motors está equipada con un motor diesel 1.6 de 115 cv unida a una caja de cambios manual de seis velocidades. El acabado es el Style.

Exteriormente, se nota a la legua que es un SEAT, ya que se han mantenido muy fieles a las señas de identidad de la marca. Su robusta cintura que une los grupos ópticos delanteros con los pilotos traseros y sus pasos de ruedas le confieren un aspecto elegante y deportivo. Sus llantas de 18″, faros LED, y afilado diseño convencen a primera vista. El Ateca “entra por los ojos” con facilidad.

En el interior hay dos cosas que destacan, y no es ninguna sorpresa: la calidad y la sobriedad; se nota que no han escatimado a la hora de hacer un habitáculo elegante y con muy buenos materiales. Los plásticos blandos del salpicadero hacen prever una larga duración de los mismos, y los ajustes son excelentes. Un interior sobrio que seguro no “cansará” al propietario y que promete aguantar el paso del tiempo.

En el  puesto de conducción es muy fácil encontrar la postura perfecta. El volante, heredado de otros modelos de la marca y con botones en su superficie, nos permite interactuar con todas las posibilidades multimedia. El módulo de climatización y la pantalla táctil del sistema multimedia queda al alcance de la mano fácilmente. Hay distintos lugares para dejar objetos, un revistero en la parte posterior de los asientos delanteros, un portaobjeto en cada puerta y otro más estrecho junto al módulo de climatización de las plazas traseras situados entre los dos asientos delanteros. El maletero tiene una capacidad de 510 litros que, abatiendo los asientos, alcanza los 1.604 litros.

Una vez en marcha, las sensaciones dinámicas son muy parecidas a la de una berlina, añadiendo, eso sí, un “extra” en altura que nos aporta mayor visibilidad y capacidad para meternos en caminos sin asfaltar. Los 115 cv que declara la marca, y que podrían parecer pocos, mueven con sorprendente soltura al Ateca. En carreteras reviradas, el comportamiento sigue siendo muy noble, sin acusar ningún exceso de balanceo digno de mención. Tampoco flaquea si subimos a Puigpunyent, absorbiendo las irregularidades de la carretera sin comprometer la estabilidad.

El motor saca su genio entre las 1.500 y las 3.500 r.p.m., un margen muy amplio que nos permitirá conducir con soltura sin tener que abusar del cambio. En un trayecto mixto por ciudad, y una escapada hasta Galilea, hemos obtenido un consumo medio de 5,7 litros / 100 km, una cifra muy ajustada tratándose de todo un señor coche.

El precio del Ateca de la unidad de prueba (1.6 TDI Style) está disponible desde 22. 500 €, y el precio de salida del Ateca en versión gasolina es de 19.900 €.