Prueba: Smart Forfour, diseño inteligente

El Smart “de cuatro plazas”, denominado Forfour, está siendo uno de los grandes éxitos de una marca que en su día innovó el concepto de movilidad urbana. Con la versión de cuatro plazas, Smart pretende convencer a aquellos que piensan que dos son pocos, pero sin perder un ápice de esa excelencia en la ciudad.

La unidad que hemos podido probar es un Smart Forfour automático equipado con el acabado Passion, y con el motor turbo de 90 CV.

El diseño exterior es realmente bonito, y gana mucho “en persona”. Chato y elegante, la unidad que probamos viene con el “look” estético Brabus, señas de identidad de las versiones más deportivas de Smart.

Llama agradablemente la atención que las puertas traseras tiene un ángulo de apertura de hasta 85, lo que facilita mucho el acceso y el sistema de abatir los respaldos traseros es muy cómodo. La capacidad estándar del maletero es de 185 litros que puede llegar  a ser hasta de 975 l,…nada mal para un coche que mide 3,49 metros de largo.

Los Smart Fortwo y Forfour se ofrecen con dos eficientes motores de tres cilindros con potencias de 71 CV (atmosférico) y 90 CV (turbo). Ambos motores se caracterizan por su construcción en aluminio para rebajar su peso y van situados en la parte trasera, debajo del maletero, y transmiten la fuerza al eje posterior, por lo que se trata de coches de propulsión trasera.

El interior es realmente exclusivo y moderno, muy “Smart”. Los acabados son de “coche caro”, y la pantalla táctil es una gozada. Los asientos de la unidad probada son unos semibaquets que ofrecen una excelente postura de conducción.

Una vez en marcha, te sorprende un radio de giro minúsculo que le permite dar la vuelta en tan solo 7,30 metros, lo que augura que será una auténtica gozada circular con él por ciudad. Primero nos tenemos que “comer” un buen tramo de vía de cintura, que por suerte, no está muy saturada. La verdad es que pisar el acelerador y salir disparado con este pequeño cohete es todo uno. Parece que las curvas rápidas (120 km/h) en autovía no deberían ser su fuerte, pero muy al contrario, este pequeño se desenvuelve cómo un campeón. La suspensión es confortable y sujeta muy bien al coche sobre el asfalto. Transmite total confianza a los dos minutos de estar conduciéndolo.

Por Palma, sólo se puede decir que es un placer conducir este juguete. Te traslada de semáforo en semáforo con total comodidad (bendito cambio automático) y con una agilidad pasmosa. Gira en lugares casi imposibles, y gracias a su sensor de parking, se puede “colar” en cualquier hueco. Una gozada en nuestra atascada capital.

La nueva caja de cambios automática de doble embrague DCT  supone un grandísimo avance respecto al antiguo sistema con convertidor de par. Ahora, el cambio de relación se hace de una forma suave y rápida. Asociado a este motor, el Smart automático con este cambio de doble embrague de seis velocidades funciona realmente bien. Y si buscas más diversión,  sólo tienes que pasar del modo eficiente al modo deportivo con un botón que hay junto a su palanca de cambios y  su dinamismo aumenta considerabñlemente, cambiando más rápidamente y esperando hasta llegar más arriba en el cuentarrevoluciones para exprimir más el motor.

Con respecto a las plazas traseras, sorprende que me pueda sentar en la plaza trasera, con el asiento delantero ajustado para un servidor, que mide 177 centímetros, y sin tocar con las rodillas. Cuatro personas pueden recorrer Mallorca en un Forfour “más anchos que largos”.

Acelera el 0 a 100 en 11,2  segundos mientras que su velocidad máxima declarada es de 165 km/h. El consumo registrado durante la prueba fue de 5,3 l/100 kilómetros, un consumo ajustadísimo teniendo en cuenta que a pesar de ser sólo dos personas a bordo, circulamos por ciudad y autovía sin muchos “miramientos” con el acelerador.

El Smart Forfour está disponible en Autovidal a partir de 13.800 €.